Sobre mí

¡Bienvenidos a “El molde no se come”!

Soy Vanessa, palentina de nacimiento y madrileña de adopción.

Soy una fanática de los viajes, tengo pendientes entre mis Grandes Destinos ir a New York, recorrer la Costa Oeste de EEUU, bucear por el Gran Arrecife de coral en Australia, ver la pirámides en Egipto… Hay tantos sitios que ver…

También soy una enamorada de la fotografía, aunque no es que tenga mucha idea, pero me gusta coleccionar recuerdos, y grabarlos en una pequeña imagen, para no olvidarlo nunca.

Tengo que confesar que soy una adicta al chocolate… ¡¡¡Me vuelvo loca por los dulces!!! Y me gusta mucho cocinar, me relaja, y disfruto creando cosas ricas para la gente… Para mí, la cocina es poner un poquito de corazón en lo que hago, y compartirlo con aquellos a los que quiero…

Creo que me eso me resume muy bien, aunque también me gusta muchísimo leer, soy una devoradora de libros. A principios del 2016 vi un reto en Instagram, que consistía en leer un libro cada mes… ¡y yo en 4 meses me había leído 6 libros!  Ahora mismo, creo que he perdido la cuenta de todos los que he leído en 2016, pero vamos, que creo que supero la docena…

Ah!! y el cine, por supuesto. Aunque eso creo que nos gusta a todos.

En todo este tiempo, desde mucho antes de comenzar con “El molde…”, leía blogs de gente que me inspiraba, y que aún lo siguen haciendo, personas a las que en cierta manera admiro, y me daba envidia no poder tener yo mi rinconcito, un lugar donde escribir un poco sobre mi vida y compartir esas recetas que hago en casa, y que a veces alguien te pregunta “y esto, ¿cómo lo has hecho?”.

Y fue un poco con esa idea con la que me decidí a crear “El molde no se come”, con la ilusión de llegar a ser la vecina a la que preguntáis por la receta de la tarta de manzana que hace que huela tan bien el portal cuando entráis en casa, o la amiga que os ayuda a preparar el pastel de cumpleaños, o que os lleva un plato de galletas porque ha horneado demasiadas, y así aprovecha a tomar un café y charlar y reír un rato…

Espero que disfrutéis, que os guste lo que veis… ¡¡y que no babeéis mucho!!

Y recordad que el molde no se come… ¡¡pero el resto sí!!